viernes, 12 de diciembre de 2008

EL DECLIVE DE LA CIUDAD DE MAHAGONNY



¿ Qué pasa con el arte cuando terminan las vanguardias? ¿Hacia dónde va el rumbo de los artistas que se quedan son los grandes maestros del s.XX? La respuesta es: A Nueva York.


EL DECLIVE DE LA CIUDAD DE MAHAGONNY. Robert Hugues. Comentario de texto.


En la época del Cuattrocento, el arte estaba disperso, es más, no se concebía el arte en sí, sino talleres y gremios especializados en vertientes concretas como por ejemplo, talleres de vidrieras o de orfebrería. Se les llamaba más bien, artes decorativas pues no servían para nada más.

Es entonces cuando se redescubren en Roma los antiguos tratados artísticos de Vitrubio y se le empieza a dar más importancia a esas artes que se tenían como tal, siglos antes ( la pintura, escultura, arquitectura...). En parte, éste fue uno de los motivos por el que se comenzó a excavar e investigar el Foro de Roma. Allí se inicia un gran apogeo de curiosidad e interés por el conocimiento en la vida romana, tanto, que Roma se convierte en centro artístico y cultural internacional. Todo artista de aquella época no podía ser buen artista si no pisaba roma y se empapaba de las fuentes poderosas que allí emanaban.
Se unen esos talleres y gremios para formar una enseñanza seria y completa y aparecen las escuelas de arte.

Todo funcionó bien hasta finales del s.XVII. Roma empieza a perder fuerza y quedarse a anquilosado y anticuado. A pesar de ello, hubo algunos artistas italianos que seguían a flote por su gran trabajo como lo fue Piranesi, el cual, centraba su trabajo en la nostalgia romántica representada por grandes construcciones en ruinas devoradas por la naturaleza y pequeños personajes paseando a su alrededor melancólicamente. Parecía que presagiaba el hundimiento de su ciudad como capital cultural…

En 1670, el cardenal Mazarino asume el control efectivo de la administración francesa y se comienza a llevar grandes cantidades de arte italiano a París .Todo ello para formar las bases de las colecciones estatales centralizadas en el museo del Louvre, en la ciudad nombrada.
París sufre un ascenso estético y cultural muy importante al igual que política y militarmente.
Se convierte en la nueva capital de las artes cuyo principal objetivo era el de ser el punto de unión entre los artistas cosmopolitas de la villa de París y los mejores de las provincias restantes de la extensión francesa, al igual que su madre Roma había hecho.
En 1851, la población urbana había aumentado tanto debido a la proliferación cultural y a la revolución industrial que, por primera vez superaba a la población rural en Francia. A ella le siguieron Inglaterra y otros países del continente europeo.
París adquiere un aire de supremacía y unidad patriótica que se verá reforzada por Napoleón Bonaparte imponiendo el estilo neoclásico francés en las artes. Todo esto dura todo el s.XIX hasta la primera guerra mundial en 1914, pero antes, en medio de todo ese clima de movimiento cultural, se concibe más o menos preciso el concepto de avant-gardes ( las vanguardias ).
La noción de este concepto nace con la idea de la vida urbana.

Las ciudades provocaban rápidos cambios en la vida de los hombres al contrario que el campo en el cual los cambios son casi inapreciables por su lentitud. Se empiezan a remarcar las diferencias entre la Francia profunda provinciana y la capital, excesivamente moderna. Cambia también el concepto de vida privada que se ve trastornada por un nuevo sentimiento de espacio público. La vida cotidiana cultural de París deja de estar en los grandes salones y palacios de la burguesía para trasladarse a los Cafés y los bulevares. Allí se intercambian opiniones de lo más variopinto para convertir todo, en un espectáculo fantástico.

El arte del nuevo París, capital del arte moderno, está fascinado con la ambigüedad social, y con la libertad en su propia vida y de expresión.
Se desvincula de la tradición para dar paso a creaciones completamente nuevas y revolucionarias. Dos de las características más importantes de las vanguardias artísticas fueron el sentimiento de no tener una identidad fija y la concepción del artista como subversivo. Y todo ello nos dio a los grandes maestros del arte Rodin, en escultura, y Munch, Gauguin, Van Gogh, Matisse, Degas, Seurat, Monet, Manet y Cézanne en pintura entre otros.
Todo era una promesa de radicalismo en el que en ocasiones se llegaba a mezclar el arte y la política, el mundo podía mejorarse a través de la hermandad universal y no había surgido el mito del repudio cultural como sucedería en América años después.
El arte dentro de su radicalismo y su afán por lo nuevo, no había dejado de lado del todo el aprendizaje de los artistas del s.XVI. Se creía que la naturaleza era el regulador infalible del pensamiento y empieza a tomar interés el intercambio cultural con las culturas más primitivas. Pablo Picasso se fijó en la cultura africana, Gauguin en la polinesia y Van Gogh en la japonesa, pero no fueron lo únicos artistas que lo hicieron. La capacidad del artista para consultar y utilizar las tradiciones pasadas de su propia cultura con toda libertad, se hace también evidente.

La pintura y la escultura eran formas sociales dominantes: continuaban suministrando en una medida totalmente inimaginable para nosotros, los códigos visuales por los que se podía interpretar el mundo.
Su medio de comunicación en masa era principalmente la prensa por lo que no había información reciente ni buenas imágenes a color de lo que se hacía de arte. El cine todavía no había terminado de nacer y no fue hasta 1925 que en televisión se pudieran reconocer las primeras facciones humanas.
Por tanto el peso de la tradición era mucho mayor que en los años venideros.
Pero todo tiene su final y esta etapa termina conforme los grandes artistas europeos van muriendo allá por los años treinta.

En el año 1940, toma el relevo N.York. Un nuevo continente, una nueva idea y una ciudad dispuesta a superar a las vanguardias europeas.
Para ello decide aceptar casi todo como arte en forma de “terapia radical”. Toma importancia lo rompedor; lo nuevo era fuerte y la tradición, podría decirse, débil. Pero en realidad N.York nada tenía que hacer frente a París, era una batalla perdida desde el principio, para empezar porque la idea de centro artístico internacional estaba empezando a desaparecer, pero aun así se continuó.

Europa en el fin-de- siècle contaba con grandes artistas y América en los ochenta tenía muchos canales de televisión y la sombra de algún artista que destacó algo, por supuesto, ni la mitad de relevantes que sus contrincantes europeos.


En Europa en 1890 el artista más famoso del norte no era G..Klimt ni Schielle sino un tal Hansmakart que tenía mucho dinero y montó mucho folclore a su alrededor para ser conocido. Y ésto mismo quiso hacer América, montar folclore.

América tubo su máximo apogeo entre 1940 y 1980. Creía que el arte moderno no es creativo si se imparten las disciplinas tradicionales del posado del natural, para los maestros esto les resultaba más cómodo; que cada cual hiciese lo que le apeteciera, por lo tanto esas clases magistrales del s.XVII fueron suprimidas de los programas de estudio del arte. El arte a su misma vez llega a considerarse como estudio universitario y la enseñanza de éste adquiere tintes exclusivamente teóricos que se ponen por encima de los prácticos y de realización.


Aparece el arte conceptual, arte teorizado, obras que sin explicación acompañante carecen de sentido. Ésto más la enseñanza de obras pasadas a través de diapositivas que no muestran ni textura ni dimensiones reales, llevan al nuevo artista americano a inclinarse por la obra incorpórea, la conceptual. Nos encontramos ante una grave pérdida de presencia de la obra en sí.

Las generaciones americanas desde 1925, han crecido frente al televisor y el poder de éste va más allá de cualquier cosa que las bellas artes hayan conseguido y deseado jamás.
La televisión ha dado entre otras cosas, una positiva y una negativa. La positiva es que se ha creado el video-arte, como una disciplina más dentro de las artes, obras de arte en movimiento o no y con sonido o no. Un cambio radical a la visión anterior con muchas posibilidades aun sin explotar.
Y la parte negativa ha sido que el mundo se ha llenado de estereotipos y se ha puesto la zancadilla al desarrollo de la imaginación propia. Se nos da todo hecho, todo pensado e imaginado.
Estas generaciones no pueden comprender una tradición de las bellas artes que no estuviera a la sombra de la televisión, cosa que forzosamente se ve reflejada en todas sus obras.
Se le quita importancia a la naturaleza y a la tradición y la cultura lo es todo, la información.
América entra en una época del “usar y tirar y reponer inmediatamente” y se le da valor a ello. Acogió el modelo más comercial de novedad, la rápida obsolencia de los productos, la conquista de nuevos mercados y los medios de comunicación de masas. Y esto podía acelerarse hasta la locura.
Se hizo competitiva e inflacionista, crecida por excesivas proclamas de sí misma. En los años ochenta, la escala de nutrición cultural se hace gigantesca y su práctica principal la de engullir y vomitar para volver a engullir.

Junto al conceptualismo llega también el expresionismo abstracto, una corriente que poco o nada tenía que ver con las vanguardias, eso era bueno para lo que América se estaba proponiendo. Sus representantes más importantes fueron Pollock, De Kooning, Rothko, Newman, David Smith o Gorky de los cuales destacaban las cualidades de trabajos toscos, fuertes y exuberantes al mismo tiempo que inventivos, curiosos y con gran capacidad resolutiva. Pero sobre todo, reinaba el individualismo. El destacar todos por encima de todos. Ser el rey de al menos un día.

El arte admite todo, incluso cosas que tradicionalmente no tienen nada que ver con el arte y el resultado es un monstruo impactante pero de corto alcance y efímero, que pretende ser espectáculo, pongamos por ejemplo, el Body-art. Escándalo tras escándalo para atraer a los periodistas y a sus coronas de reinado por un día.

Todo lo que Estados Unidos hacía era divino, insuperable e inalcanzable para otro país, es por ello que el continente australiano, subordinado en parte por el idioma acogido del primero, pasó por un grave período de depresión.
Australia se resignaba a su irrelevancia cultural, no creaba nada porque su hermano mayor EEUU lo iba a pisotear. Se creía que todo iba a ser juzgado por cualquier persona de fuera de los límites de su país, tenían miedo a parecer torpes. Por tanto no se hace arte en esa época en Australia.
Ellos se limitan a estudiar el arte contemporáneo a través de libros, revistas o diapositivas, nunca o casi nunca a partir del original, lo que produjo una gran frustración en ellos. La energía que les llegaba a través de los medios de EEUU era que el arte que se estaba haciendo en N.York tenía un poder especial, una relevancia suprema, lo que bloqueaba a los australianos para crear su propio arte, pero sin embargo, ellos veían las estampas de aquellas “obras maestras” y no las veían como tales. Había que ver a Dios en aquellas obras de arte como lo veían los americanos pero si los australianos no lo veían creían que aquello significaba que no eran dignos de observar ese arte. Tendrían que asumir la postura de que su propia falta de preparación, o simple ignorancia era impedimento para ver a Dios, al arte verdadero...
Tal era el poder de los medios en América, y desgraciadamente, lo sigue siendo.


El mercado del arte americano entra en un círculo vicioso incontenible. El arte tiene más difusión y el poder adquisitivo de la población general mejora, por tanto se vende más arte. Todo vale, y todo se vende y se compra alcanzando precios de vértigo. Éste no está dirigido por los artistas sino por especuladores financieros, víctimas de la moda y ricos ignorantes. ¿Que se esperaba si el arte dependía de ellos?
El mercado quiere borrar todos los valores que puedan impedir que cualquier cosa se convierta en una obra de arte. Todo puede ser arte. Llega un punto en el que hay demasiados reyes-artistas, demasiados coleccionistas, afirmaciones exageradas y poco sentido de la medida. Vence la promoción sobre el conocimiento. No importa que sea de mala calidad, lo que importa es que sea conocido.
En los años ochenta en N.York, se ha generado más riqueza en el papel que en cualquier otra ciudad en cualquier época de toda la historia de la humanidad. EL ARTE SE CONVIERTE EN INDUSTRIA.
Los beneficios son inmensos y las normas inexistentes. ¿Hasta dónde dará esto de sí? Ahora hemos dado por sentado que el arte tiene precios de locura. Parece normal que su cotización debe violar nuestro sentido de la decencia.
A pesar de que la idea de que el arte sea un lujo no es nada nuevo, este extremo llega a perder su valor y su uso social. Este proceso colapsa los matices del significado y la experiencia visual bajo el peso brutal del precio.
Las nuevas relaciones entre valor y precio se estableen en la casa de subastas de Sotheby's en N.York en la cual se han vendido latas de galletas de Andy Warhol por 20.000 dólares en el año 88, lo que a mi corto entender, está desorbitado y ha traído muy malas consecuencias.
Para los museos fue fatal, éstos disponían de un presupuesto anual para la adquisición temporal o no, de obras, pero al dispararse así el precio del “arte” tuvieron que reducir el número y calidad de las mismas por lo que los museos perdieron y la cultura americana también en consecuencia. Se empobreció la experiencia pública del arte.
Al haber esa superpoblación de artistas, hay mucho más desperdicio y gracias a la falta de discriminación en el mercado de los museos, la situación es todavía peor.
Hubo dos episodios que dieron lugar a la maldición de los museos americanos principalmente:
el préstamo de la Mona Lisa a los EEUU para que estuviese en la misma sala que la otra dama más famosa del mundo, Jackie; y la aparición de la Pietá de M.Angel en la Exposición Universal de 1964 a la que siguieron la exhibición de la momia de Tutankamon y la exposición vaticana en 1983.
A partir de entonces fue muy difícil para los museos plantearse grandes retrospectivas. La circulación del arte disminuye y las posibilidades apuntan que los museos tengan que volver a depender como lo hacían en los años cuarenta de las colecciones permanentes.
Al haberse convertido el museo en un sistema de promoción de arte, se adapta a lo que ocurre en ese momento por no parecer obsoleto y esto reduce la independencia de su gusto.
También a la larga ha hecho que los museos americanos perdiesen prestigio y calidad.

Y entonces Nueva York se da cuenta de que ha entrado en un callejón sin salida y comienza a caer.

Todo lo ocurrido se juntó con la presión económica que las inmobiliarias ejercían sobre la vivienda y los locales, que repercutía directamente en el arte al privar a los artistas de poseer locales adaptados para realizar su trabajo en Manhattan y otras partes de la ciudad. El artista neoyorquino no se consideraba a sí mismo auténtico si su trabajo no se desarrollaba en ese lugar, pero los altos precios y la codicia inmobiliaria pudieron más, y los artistas tuvieron que emigrar a pueblos y ciudades de alrededor. Dejaron de ser “auténticos”. Otros de los motivos de la emigración fueron el aumento de la delincuencia, el incremento del mercado de las drogas, el racismo y el SIDA, que dominaban las calles de Nueva York.
Hasta cierto punto la basura creada por el excesivo materialismo y ese clima mugriento de Manhattan eran un estímulo para los artistas pero (el artista “Cesar” francés utiliza en los años setenta y ochenta chatarra para realizar sus esculturas) llegó un momento en el que se hizo insostenible y se fueron de allí.

Todo reventó, se salió de los caminos naturales del arte y se dejó de buscar un “centro cultural artístico.” El centro artístico puede estar en cualquier lado. Hay demasiados artistas como para centrarlos todos en una ciudad, se reparte la cultura.

La pérdida de vitalidad de N.York se debió principalmente a su doblegación cultural y económica a los medios de comunicación y el poder de la imagen efímera. Aunque no hay que quitarle importancia a la pérdida de talento en la pintura y la escultura gracias a la desaparición de escuelas y el “todo vale”. Hubo un declive general en los medios educacionales.
La creencia de que N.York tenía la misión de marcar las pautas generales culturales de Europa surgió del convencimiento narcisista de que la gente de todo el mundo aspiraba a la condición de americano.
América en los años ochenta tenía nostalgia por una época en la que su país parecía joven y poderoso, y capaz de producir cualquier cosa a voluntad. Aquella década fue infame y de declive claro del arte americano pero la parte buena es que hemos quedado curados de espanto tras esta gran carrera hacia lo imposible.



viernes, 5 de diciembre de 2008

comentario retocado sobre el ensayo de Ortega y Gasset

Análisis del ensayo de J. Ortega y Gasset “ La deshumanización del arte”.

Título del libro: “La deshumanización del arte y otros ensayos de estética” de José Ortega y Gasset. Prólogo de Valeriano Bozal. Colección Austral. Editorial Espasa Calpe,S.A. Novena edición 2002.



BREVE RESUMEN Y COMENTARIO DEL ENSAYO:

La idea de escribir este libro surgió a principios del siglo veinte, en pleno nacimiento de las primeras vanguardias. El autor se vio aturdido por la cantidad de cambios que se estaban realizando en el panorama artístico y decidió intentar explicarlo.
Antes de ser publicado como ensayo y en formato libro, fue parcialmente reproducido como texto de reflexión en las revistas nacionales Occidente y Sol en el año 1925.


El ensayo trata de explicar a la manera del autor, no poco polémica no obstante, todos los cambios que se estaban dando en el ámbito artístico en esa época y definir un patrón de estética que todos los nuevos artistas estaban siguiendo consciente o inconscientemente.

En los años veinte, el arte se ve sacudido por un cambio radical, lo que había sido hasta entonces arte, parece no tener sentido. Nos enfrentamos a un movimiento de cambio al que se le llama: “el arte nuevo”, al que también nos referimos cuando hablamos de vanguardias artísticas.
Hablamos de una sociedad antropocéntrica aunque no tan pronunciadamente como en siglos anteriores,por lo no fue fácil la introducción de un cambio así.
Donde antes se percibió el cambio fue en música: Wagner, hace el primer intento de cambio colocando las voces humanas de su orquesta en lugar de, como centro de la obra, camufladas entre los instrumentos. Así se les quitaba importancia y ese papel de protagonismo.
Pero el que realmente consiguió cambio fue Debussy ya que produjo música sin expresar sentimientos humanos. Característica hacia la cual, el arte nuevo estaba orientada ya que casi todo el arte había caído en un remolino de repetición basado en que el hombre, como raza, era el centro del mundo y el arte nuevo quiere romper con ello. Todo aquello de que el ser humano fuese el protagonista en todo comenzaba a ser agobiante y aburrido. .
Es entonces cuando Ortega y Gasset decide escribir un ensayo sobre las diferencias de la música “antigua” y la música “nueva”, para así diferenciar los dos tipos tan distantes.
Al hacer ésto se da cuenta de que es no es un aspecto estético simplemente el que separa los dos tipos de música, sino que principalmente se trata de un problema sociológico que se dio en todos los tipos de arte, tanto en música, como en literatura y en el arte plástico, entre otros.
Todo artista en un momento dado de su vida tiene un choque frontal entre sus ideas naturales y las ideas que le vienen preconcebidas del arte anterior. Y puede hacer dos cosas: o aceptar esas ideas que le vienen dadas o desafiarlas.
Hasta ahora se habían aceptado y evolucionado siempre las ideas antiguas ya que no era el arte reconocido como tal sino como complemento subordinado en otras formas “artísticas”, como por ejemplo decoración de una capilla (complemento de la arquitectura, estético y a la vez didáctico como ocurría en la Edad Media). El arte era una forma de testimonio histórico por ejemplo en el caso de los cuadros de guerra que el general o emperador encargaba al final de cada batalla ganada para que todo el mundo pudiese admirar sus triunfos. También el arte se manifestaba en imágenes religiosas que formaban parte de cada iglesia, como decoración de útiles de cocina de calidad o como escritos. Pero la mayoría de la gente no tenía acceso al arte. Casi la totalidad de la población buscaba cómo sacar sus familias y vidas adelante y no tenían excedentes para poder permitirse lujos como lo es tener un cuadro en su salón.
El arte era un tipo de enseñanza que se impartía en escuelas tradicionales, los conocimientos pasaban de maestros a pupilos y a nadie se le ocurría ni tan siquiera cuestionarse un cambio. Si algo evolucionaba era porque a lo largo de la historia siempre ha existido ese afán por dejar de lado lo ya hecho y hacer cosas distintas, pero nunca se había hecho con tanta fuerza. Los cambios eran mínimos, como la utilización de colores distintos o de enfoques del tema.
Pero ahora el artista se enfrenta a lo antiguo y dando una respuesta agresiva, rompe y desvaloriza todo lo anterior para crear arte de la nada, hace arte con otros objetivos finales. Ahora el arte no es contemplable sino meditable.
Nos hemos cansado del arte tradicional de los últimos siglos, ya no quedan combinaciones posibles dentro de él para seguir desarrollándolo, pero sin embargo se toma como inspiración o ejemplo el arte exótico-primitivo de tribus africanas ( Pablo Picasso basa mucho su trabajo en las máscaras africanas), orientales o sudamericanas; también tradicionales pero de épocas mucho más remotas y de distinta índole cultural. En ellas se reconoce una cierta inocencia que interesa al nuevo artista. Inocencia sin envenenamiento social del primer mundo.
Que el artista tenga inspiración de este tipo, es posible también a que la revolución industrial está ya bastante extendida y a la mayor parte de la población le pueden llegar datos y libros de otras tierras con los que culturizarse. Ésto hace que lleguen a manos de los artistas nuevas fuentes de las que beber y viajarán mucho para aprovechar todo lo posible de esos pueblos.
Como toda novedad, el “arte nuevo” comienza por ser impopular ya que cualquier cambio necesita su tiempo de adaptación.
Hubo muchas vertientes dispares dentro de este movimiento innovador, pero ser impopulares fue uno de sus nexos.
Aristóteles decía que “Las cosas diferentes se diferencian en lo que se asemejan, en cierto carácter común.”
El arte anterior, el Romanticismo, conquistó al pueblo. Era un arte hecho para el pueblo, para que fuese comprendido por todos, complacía estéticamente a todo el mundo porque era un arte realista. Mostraba paisajes y personas tal cual las percibimos los humanos, se estudiaba minuciosamente la forma, la luz y los colores. Lo excepcional de esta corriente era que se tenía idolatrado al purismo y el detalle. Y se conseguían auténticas obras de arte.
Pero ya en la época final del siglo diecinueve, el impresionismo y otros movimientos vanguardistas, empiezan a romper con todo ese purismo, el arte comienza a desinteresarse por los temas tradicionales tan profundamente humanos, más que en la forma de elegir el tema, en la forma de representarlo y en el trabajo de desarrollo mental previo a la obra y en su realización técnica. Se quiere deshumanizar el arte, despojarlo de esa visión humana para convertirlo en arte. Sólo en arte.
Hay ciertos puntos que podrían englobar todo el arte nuevo en mayor o menor medida:
El primero y más importante es que el arte nuevo tiende a deshumanizar el arte como ya hemos dicho.
Nosotros, los humanos, cuando asistimos a un acto,obra de teatro o exposición artística, y nos gusta o no, nos referimos en realidad a que sentimentalmente, hemos visto reflejados en esos personajes nuestras historias, o historias que nos conmueven. Se muestran ante nosotros penas, alegrías, iras u otros sentimientos que hemos percibido seguramente en algún momento de nuestras vidas. Relacionamos la historia de amor que tienen los personajes de la obra de teatro que estamos viendo por ejemplo con la historia de amor que tuvimos en el pasado y no es que nos conmueva la historia de esos personajes en sí, sino que al recordarnos a nuestra propia historia, el relato se hace más fiel y parece que lo estemos reviviendo. Eso gusta. O gustaba. Hasta ahora el arte consistía en ésto, contar historias de gente. Las obras de muchos artistas eran autobiográficas porque eso era lo que gustaba al público, el morbo de escuchar lo que les ha ocurrido y cuánto han sufrido. Se contaba algo y ese sentimiento se contagiaba a los demás, ésto ocurre como un acto reflejo y el arte no debe tener una respuesta refleja sino intelectualmente meditada. Por tanto, las personas de los siglos pasados llaman arte al conjunto de medios a través de los cuales se les muestran esas sensaciones tan humanas (excluyendo las artes decorativas que se independizan como grupo artístico y no se ven tan influenciado por las corrientes modernas.) Pero no era arte propiamente dicho, eran extractos de vida representados a la perfección. Ideas humanas de objetos e historias pintadas exactamente como las percibimos.
En todo esto se basaban el arte romántico, el realista, el naturalista y todos los estilos de arte anteriores.
El arte nuevo pretende que dejemos atrás nuestros sentimientos humanos cuando admiremos una obra de arte, pero se encuentra con una grave dificultad. Y es que si al público lo dejas sin papel de espectador , si no le pides que interprete nada humanamente hablando, se siente perdido y por tanto pierde el interés por esa obra nueva que se le está mostrando. Se le pide que cambie el punto de vista a la hora de admirar la obra que no piense como lo hace su raza naturalmente, y eso no es fácil, requiere una concentración y explicación previa. Es por eso que mucha gente no ama este tipo de arte. Porque se cansan antes de llegar a entenderlo, se piensan que se les está tomando el pelo al no seguir realizando lo que ya conocían.
Este tipo de arte está hecho para un tipo muy específico de público. Pero no es que se pretenda ser separatista ni especialmente elitista, lo que pasa es que al pedirnos que pensemos y reflexionemos como personas no humanas, la mayoría de la gente no lo hace o no lo consigue y termina por alegar que eso no es arte. Debe quedar claro que no es una idea preconcebida que el nuevo artista haya querido reflejar en su obra, es simplemente la reacción del público a su arte. Una reacción yo creo inesperada por su parte pero que deben asumir.
Al decirnos que no miremos las cosas humanamente quiere decirse que debemos dejar de lado los aspectos sentimentales de la obra y centrarnos en los aspectos estéticos y formales de ésta.
Ante un hecho u obra se reflejan varios tipos de puntos de vista, realmente no hay uno que sea el absolutamente verdadero ya que hay una verdad para cada persona del planeta. Cada uno tiene su punto de vista, unos pensarán que es muy emotivo,otros que es odioso, pero todos tendrán una unión: todos se basarán en uno, en la realidad vivida como ser humano. Siempre vamos a analizar la obra como la historia que nos quieren contar esos objetos y personajes figurativos y mientras analicemos esa obra así, no lograremos ver lo que realmente la obra de arte quiere decirnos. El objeto representado es una simple excusa.
Quizás para facilitar la tarea de obligarnos a no ver los objetos figurativos, el cubismo (arte nuevo) los elimina y transforma hasta la deformación absoluta, convirtiendo un bodegón en un conjunto de líneas sombreadas, permitiendo así, el mejor análisis de las formas.
El arte nuevo quiere despojarse de esa visión humana porque se ha dado cuenta de que lo que realmente es un objeto no lo sabemos, lo que sabemos es la idea que, como humanos nos hacemos de ese objeto. A la fruta del manzano, la llamamos manzana, al igual que a la representación pictórica de una manzana. Y eso es un error porque lo que realmente es, es un montón de pintura colocado de tal forma sobre un lienzo que parece la imagen de una manzana real. Una persona que en su vida haya visto una manzana, tendrá una idea diferente del mismo objeto. Los artistas quieren , digamos, unificar los significados de las cosas, conceptualizarlos.
El artista del surrealismo llamado Magritte, hizo una serie de obras basadas en esta teoría: sostenía que lo que él pintaba era una idea de objetos que todos conocíamos y no el objeto en sí. “ Ceci n'est pas une pipe” es el título de uno de los cuadros, en el cual se representaba la imagen de una pipa de fumar y a los pies del cuadro la expresión que da título a la obra, traducida al español: “ Ésto no es una pipa”.

Pero particularmente no creo que sea posible deshacerse del todo de nuestra visión humana debido a nuestra condición humana. No creo que se pueda llegar a hacer arte puro.
Lo más puro del arte que se ha hecho hasta ahora yo creo que es el “art brut”, ese estilo de arte que realizan las personas que mentalmente están fuera de nuestra sociedad actual tales como enfermos mentales, indígenas o simplemente personas aisladas del mecanismo al que llamamos “civilizado”de hoy en día . No estoy diciendo que no sean personas civilizadas, son personas que jamás han visto arte de otros artistas, que no saben utilizar las técnicas pictóricas o que las utilizan a su buen entender, que incluso las innovan, toman útiles jamás vistos con anterioridad, y que en definitiva, no tienen guía ni maestros a los que hacer caso. No tienen referencias artísticas, no tienen antecedentes contra los que luchar. Ésto les permite una autonomía increíble a la hora de exponer sus temas.
Tiene gran similitud con el arte naïf aunque éstos no eran enfermos, hacían arte basándose en las formas y colores que utilizan los niños cuando cogen por primera vez un material plástico.
Se utilizó por primera vez el término “art brut” en 1945 por el artista Jean Dubuffet quien se interesó por esta forma de arte e incluso fundó una asociación junto con André Breton y Michel Tapié a la que llamaron “ La compagnie d'art brut”. La colección llega a albergar gran cantidad de obras que hoy podemos ver en el museo “ Château de Beaulieu” en Lausana.

Hay una película llamada “ À la folie, pas du tout” ( “Enamorada locamente, para nada”)que habla en parte de este tema. Trata sobre una chica estudiante de arte que se obsesiona con un hombre casado y a raíz de ello, lo pinta y dibuja enfermizamente en todas y cada una de sus obras. Ella es ingresada finalmente en un psiquiátrico pero sigue haciendo “arte”. La recomiendo para ilustrar el ejemplo.
Sería un poco hablar del arte en los enfermos mentales, aunque no tiene del todo razón este ejemplo ya que la chica tenía conexión y conocimientos artísticos aunque se encontrase fuera de sí.
El art brut es un tipo de arte por contra, que puede ser demasiado humano. Ya que en muchos de los casos el artista interpreta lo que siente como humano en lugar de prestar atención a lo que es el arte en sí. Es un arte muy visceral, muy personal y sería un tipo de arte deshumanizado pero inconscientemente.

Es un estilo que admiro y del que Ortega y Gasset, dudo tuviera constancia en aquella época y si la tuvo, dudo que se refiera a ella en este ensayo, por tanto lo dejaré ya de lado.

“La aspiración del arte puro no es, como suele creerse, una soberbia, sino por el contrario, gran modestia. Al vaciarse el arte de patetismo humano, queda sin trascendencia alguna. Como sólo arte sin más pretensión.”(1)

Para intentar controlar nuestra mirada humana, debemos rechazar nuestro primer impulso o reacción ante algo artístico y meditar sobre aspectos más técnicos como los valores tonales, de luces,notas, colores,... realizar una mirada más superficial, según el autor del libro. Pero tampoco creo que ésto sea inhumano,o deshumanizado ya que los colores, valores tonales y su forma de estudio, también son una idea o inventiva del hombre.


Así que ¿Qué es lo que realmente debemos mirar? Y ¿Que es lo que realmente no debemos mirar? Ellos dicen que lo que no debemos mirar son los aspectos humanos pero estamos rodeados de aspectos humanos. Creo que sería más correcto decir que nos debemos despojar de los aspectos humanos sentimentales y no de todos los aspectos humanos. Aunque esos aspectos sentimentales son los que precisamente nos separan de los animales.
O a lo mejor ésto tampoco es correcto ya que una obra del “arte nuevo” también puede conmocionar a alguien, hacerle sentir ira o cualquier otro sentimiento...

El arte nuevo quiere por otro lado desnaturalizarse, ve que en los siglos pasados, se ha querido captar la naturaleza tal cual la percibimos, el ramo de flores mejor pintado de la historia, la tormenta mejor expresada de la historia o el mejor retrato con sus pestañas pintadas una a una. Era todo carnalidad y vida en los cuerpos. Y con toda esa viveza quiere romper el artista nuevo. Ahora se le tiene asco a todo eso, se tiende a geometrizar todo.

A lo largo de toda la historia se ha visto este fenómeno, aunque no se era muy consciente de ello. Por ejemplo en la prehistoria hubo un periodo en el que todas las formas se simplificaron y en esta simplificación, el arte bizantino encontró un gran apoyo para su desarrollo.
El expresionismo y el cubismo fueron dos de las corrientes artísticas de la época de las vanguardias más radicales, formando cuerpos que partían de prismas y de figuras geométricas en general, pero no por ello fueron los dos únicos estilos que hubo de arte nuevo.

Se desea eliminar el vínculo que une al hombre con su realidad para que aprecie sentimientos específicamente estéticos.

Dice Ortega y Gasset interpretando a los jóvenes artistas: “ El artista es aquel que produce arte y aquel que es capaz de percibir sus valores artísticos.”




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(1) Página 91 “La deshumanización del arte” de J. Ortega y Gasset. Cita del autor.

Poco a poco se van destruyendo valores en los que antes se creía y a eso se le da bastante importancia ahora. Es casi más importante el hecho de romper un aspecto humano que la obra en sí.

Ésto nos lleva a otra de las características del arte nuevo, que consiste en tratar la obra de arte como eso, una obra de arte y nada más. No debemos tratar un trozo de lienzo como si fuera nuestro hijo, aunque sea éste quien está retratado en él. Si nos proponemos tomar las ideas según son, realizarlas, las habremos deshumanizado o desrealizado de la forma humana. A ésto se refiere el arte nuevo.
Pintar un retrato es interpretar a la manera del pintor una parte mínima de la persona retratada, él pinta su idea de esa persona, su esquema superficial y lo deshumaniza. Lo hace un cuadro. Un conjunto de sombras,luces y colores.
Piranello es uno de los que mejor explica con su obra estas teorías. Él medita su obra de arte, la estudia. Mallarmé lo fue en poesía.

No siempre se ha podido decir lo que pensamos libremente, de hecho podemos hacerlo desde hace más bien poco. Pero siempre la gente ha encontrado el modo de comunicar “lo prohibido”.
De la necesidad de hablar sin ser juzgado por la vecina, la Iglesia o tu misma familia, nace la metáfora.
La metáfora es una manera de enredar las frases de tal manera que dicen una cosa a oídos ajenos y entre líneas para el oído al que va dirigido, dice otra. Esto lleva al hombre a salirse de los límites de la realidad establecidos para pensar y maquinar cada vez más indescifrables. Se convierte pues en una fuente interminable de delirio, evasión e imaginación que los artistas de todas las épocas utilizarán para desahogarse.
Los nuevos artistas utilizan la metáfora de manera algo diferente que en la antigüedad; ya que antes, se deliraba y metaforizaba sobre objetos y temas reales, como adorno, ahora no. Ahora se utiliza como instrumento de deshumanización, como instrumento para terminar con los ideales establecidos.
Otro factor del que se nutrieron para este proceso de deshumanizar todo, fue el de alterar el orden lógico de las cosas. Se cambia la perspectiva de todo.
Si en primer lugar se colocan las personas, en segundo los seres vivos y en tercero las cosas inorgánicas, basta con cambiar un elemento y tendrás arte provocativo e innovador.

Un ejemplo muy claro es el del dadaísmo, otra corriente del arte nuevo, ya que una de las teorías de sus tratados decía que debes colocar sobre una mesa de operaciones una máquina de coser, y obtendrás arte Dadá. Consiste en llevar todo al máximo exponente absurdo, cambiar las cosas de sitio. Se invita a reírse de todo, incluso de sí mismo, destaparse y olvidar los estrictos dogmas que anteriormente se daban en el arte y todo lo que les rodeaba.
El arte nuevo es irónico hasta extremos inimaginables y hace de ello una de sus principales características.
Ya a principios del s.XIX los Schregel proclamaron la ironía como máxima categoría estética. Y la verdad, estoy de acuerdo con ellos.
Se considera la obra como un juego a veces de risa, a veces de estudio,... pero siempre de juego, y así creo que es como más se aprende. Hubiera sido imposible llegar hasta donde llegaron y abrir las puertas del arte como lo hicieron sin hacerlo con humor.

Los objetivos de la sociedad cambian según las épocas y si en la Edad Media se esperaba del arte una explicación del universo, un “libro” abierto, y en la época de la Ilustración,poco menos que una salvación y un parche para los vacíos de la vida de entonces; ahora se admira el arte por el arte.

Al nuevo artista no le gusta en absoluto tener un papel tan grande en la sociedad. Ellos no se consideran educadores de masas como en siglos atrás, quieren quitarse el peso de decir “verdades absolutas”. No quiere ser salvador de nada excepto de la tristeza del mundo en general. Esperan con el arte, conseguir evadir al público de sus insulsas vidas.
Se aproxima cada vez más al arte de la calle, a las noticias de última hora, a las guerras pero ya no de la forma antigua en la que se ensalzaba y adoraba al general sino de la forma en la que lo vive el pueblo,el comentario en la peluquería o en el bar, los carteles propagandísticos,... no pretende ser arte para el pueblo pero habla continuamente de él,o mejor dicho, habla con él.

Nos damos cuenta enseguida que todo en lo que creíamos se echa por tierra, que nuestros ideales más fuertes como la idea de arte, ya no lo son. El arte nuevo entra en tu vida para hacerte ver las cosas de forma diferente y debería ser así, ya que si este tipo de arte no consigue afectarte en lo más mínimo es que tus propios ideales te están encarcelando y no te dejan ver más allá.
Para entrar en el mundo del entendimiento del arte y más aún, en el mundo de “realización” de arte, tienes que tener la mente bien abierta. Por chocante que pueda parecer lo que se muestra, se debería hacer un esfuerzo por comprender lo que se quiere explicar.
Muchas veces es la falta de información por parte del artista la que hace que no encontremos el camino a seguir, pero es que quizás eso es lo que el artista realmente quiere...

Que la obra de arte sea sólo una obra de arte, significa también que se ha hecho esa obra de arte sin ningún sentido trascendental. Que no quiere decir que al artista no le importe su arte. Personalmente, no estoy de acuerdo en si Picasso realmente quería esto de su trabajo. Puede que al principio su arte fuese desinteresado, de hecho, en el libro “Pablo Picasso”de Eugenio d'Ors, Eugenio d'Ors dice que Picasso sólo quería dibujar y cita textualmente de la boca de Picasso: “como todo el mundo” (pág. 73); pero a medida que el artista se implica en el mundo del arte, experimenta con el cubismo y comienza a ganar dinero, su arte empieza a ser trascendente e innovador.

Creo que no era consciente realmente de lo trascendente de su obra, pero lo quisiese o no, lo fue y sigue siendo.
A ciencia cierta no conozco muy bien la historia de Picasso ya que en algunos libros solo te hablan de su etapa cubista, en otros de su etapa neoclásica y en otros de sus amistades, perturbaciones amorosas y su exilio en Francia.
Creo que fue un artista que no esperaba llegar muy alto, que se conformaba con dibujar personas y otros objetos con trazos simples, pero que un día, se puso a hacer estudios de geometrización, álgebra y espejos, y pensó la manera (junto a otros artistas afines a esta nueva vertiente del arte) de cómo realizar un dibujo o pintura de un objeto pintando a la vez varias caras del mismo. Ésto les dio buenos resultados y continuaron con sus estudios formando grupos más grandes de artistas, hasta el punto que escribieron tratados de la estética del cubismo,nombre que se le dio al estilo vanguardista.
Dos de los grandes artistas a parte de Picasso, fueron Juan Gris, y W.Brake. Aunque trabajaran diferentes vertientes, como el cubismo abstracto y el cubismo sintético.

Pienso que tampoco esto de que solo les interesaran los aspectos formales es una verdad absoluta ya que muchos utilizaron el arte con fines de evasión o auto terapia en esa época como por ejemplo los genios del surrealismo.
El arte terapia como tal, surge después de la segunda guerra mundial ante la necesidad de dar un tratamiento psicológico a los pacientes traumatizados por la guerra, ocupando un lugar intermedio entre terapia ocupacional y herramienta para el diagnóstico. Muy rápidamente fue ampliando su campo de aplicación en Europa y América como tratamiento en patologías diversas, ya fuera apoyo a otras terapias, con niños o personas con dificultad de realizar psicoterapia verbal.

Un claro ejemplo de auto terapia sería el caso de Frida Kalho, una artista mexicana que sufrió un grave accidente y como consecuencia de ello, estuvo mucho tiempo encamada.
Comenzó a pintar como medio de expresión y liberación de todo por lo que ella estaba pasando. Su matrimonio fue un fracaso, su marido era el afamado muralista Rivera y ella lo veía como un monstruo y como un ídolo a la vez, el accidente le afectó gravemente a la espalda y ésto le impedía tener hijos, cosa que anhelaba desesperadamente, demasiadas operaciones, demasiados hospitales...
Todos estos aspectos se ven reflejados en todos sus cuadros de formas muy crudas, como figuritas de niños abortados alrededor de su autorretrato a modo de reflexiones personales o de traumas que le perseguían. Vemos en todas sus obras el aire de una vida atormentada que anhelaba con ansias el fin.
A pesar de trabajar para sí misma, ya que no era pintora de profesión, comenzó a ser valorada primero a nivel local y más tarde a nivel mundial vendiendo la mayoría de sus cuadros.

Otro personaje del panorama surrealista que empleó el arte como fines de evasión fue Salvador Dalí, pero éste lo hacía de forma diferente. Contaba en sus cuadros, esculturas o vídeos, sus sueños y pensamientos más retorcidos. Pero tal vez, supo aprovecharse de la ocasión y se centró demasiado en vender su obra y ser famoso, renunciando, en ocasiones a sus propios ideales (en general políticos).
Dalí abría su interior y lo plasmaba tal cual en la obra dejando al aire sus más íntimos y delirantes sentimientos.

Pienso que el arte no debería mezclarse con la política a no ser que su cometido sea el de hacer propaganda de ésta, como por ejemplo cartelismo de la Unión Soviética de mediados del s.XX.
Estropea la pureza que el artista lleva dentro, ésta se corrompe.


En fin, a pesar de que las vanguardias pretendieron hacer “anti-arte”, tuvieron muchísima trascendencia en el arte posterior, y si lo que ellos querían era que sus obras o manifestaciones artísticas no se admiraran con el respeto con que admiramos una obra clásica, no lo consiguieron. Tal vez puntualmente en esos años, pero ahora acudimos a la sala del “Guernica”de Picasso en el Museo Reina Sofía de Madrid y todo queda en un silencio envolvente de admiración y respeto. Nos quedamos sorprendidos ante la técnica, la originalidad de las manchas y sobre todo el tema.

Puede que estos nuevos artistas se remuevan en su tumba si se enteran de lo que se hace con su obra hoy en día, pero muy a su pesar, dejaron una gran huella en la historia del arte de la que deberían estar orgullosos.

definiciones del título de la asignatura y otros

IDEA Y CONCEPTO II:
comunicación.
(Del lat. communicatĭo, -ōnis).
Acción y efecto de comunicar o comunicarse.
Trato, correspondencia entre dos o más personas.
TRANSMISIóN DE SEÑALES MEDIANTE UN CÓDIGO COMÚN AL EMISOR Y AL RECEPTOR.

lenguaje.
(Del prov. lenguatge).
Conjunto de sonidos articulados con que el hombre manifiesta lo que piensa o siente.
Estilo y modo de hablar y escribir de cada persona en particular.
Uso del habla o facultad de hablar.
. Conjunto de señales que dan a entender algo. El lenguaje de los ojos, el de las flores.
CONJUNTO DE SEÑALES CONSENSUADAS QUE PERMITEN ESTABLECER UNA COMUNICACIóN ENTRE EMISOR Y RECEPTOR.


signo.
(Del lat. signum).
Indicio, señal de algo. Su rubor me pareció signo de su indignación
Aquel que por el uso ya introducido significa cosa diversa de sí; p. ej., el ramo delante de la taberna.
OBJETO, FENÓMENO O ACCIÓN MATERIAL QUE,POR NATURALEZA O CONVENCIÓN, REPRESENTA O SUSTITUYE A OTRO.


idea.
(Del lat. idĕa, y este del gr. ἰδέα, forma, apariencia).
Primero y más obvio de los actos del entendimiento, que se limita al simple conocimiento de algo.
Imagen o representación que del objeto percibido queda en la mente. Su idea no se borra jamás de mi mente.
Conocimiento puro, racional, debido a las naturales condiciones de nuestro entendimiento. La justicia es idea innata.
Concepto, opinión o juicio formado de alguien o algo. Tengo buena idea de Antonio. He formado idea del asunto

IMAGEN MENTAL QUE NOS HACEMOS CADA UNO DE ALGO.


concepto
(Del lat. conceptus).
Idea que concibe o forma el entendimiento.

DEFINICIÓN UNIVERSAL DE UNA IDEA


proceso.
(Del lat. processus).
Conjunto de las fases sucesivas de un fenómeno natural o de una operación artificial.
DESARROLLO ORIENTADO.CONJUNTO DE ACCIONES QUE LLEVAN A ALGO.


creación.
(Del lat. creatĭo, -ōnis).
Acto de criar o sacar algo de la nada.
ORIGINACIÓN


arte.
(Del lat. ars, artis, y este calco del gr. τέχνη).
Usualmente se le llama arte a la actividad mediante la cual el ser humano expresa ideas, emociones o, en general, una visión del mundo, a través de recursos plásticos, lingüísticos, sonoros, o mixtos.
La noción de arte es hoy sujeta a profundas polémicas. Esto debido a que el significado de la palabra "arte" varía según la cultura, la época, el movimiento, o el grupo de personas para las cuales el término es productor de sentido.
Charles Batteaux, en su obra de 1746 Les Beaux-Arts réduits à un même principe, acuñó el término "bellas artes", que aplicó originalmente a la danza, la floricultura, la escultura, la música, la pintura y la poesía, añadiendo posteriormente la arquitectura y la elocuencia. Posteriormente, la lista sufriría cambios según los distintos autores que añadirían o quitarían artes a esta lista. Ricciotto Canudo, el primer teórico del cine, fue el primero en calificar al cine como el séptimo arte en 1911.
Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros.
~ bella.
1. f. Cada una de las que tienen por objeto expresar la belleza, y especialmente la pintura, la escultura, la arquitectura y la música. U. m. en pl. Academia de Bellas Artes
~ decorativa.
1. f. La pintura o la escultura en cuanto no crean obras independientes, sino subordinadas al embellecimiento de objetos o edificios.
ARTE ES TODO AQUELLO A LO QUE LOS SERES HUMANOS LLAMAN ARTE.ES UN CONSENSO AL QUE ÉSTOS LLEGAN. SUBJETIVO Y VARIABLE.

definición.
(Del lat. definitĭo, -ōnis).
Acción y efecto de definir.
PROPOSICIÓN QUE EXPONE CON CLARIDAD Y EXACTITUD LOS CARACTERES GENÉRICOS Y DIFERENCIALES DE ALGO MATERIAL O INMATERIAL.

mercado.
(Del lat. mercātus).
Conjunto de operaciones comerciales que afectan a un determinado sector de bienes.
. Conjunto de consumidores capaces de comprar un producto o servicio.
INTERCAMBIO DE BIENES CONDICIONADOS POR LA LEY DE LA OFERTA Y LA DEMANDA DE CADA MOMENTO EN PARTICULAR